Cómo separar ambientes utilizando biombos y puertas

En un anterior post se ha visto cómo las condiciones de la vida actual y las limitaciones espaciales obligan a recurrir a distintas soluciones para separar dos ambientes con fines totalmente distintos sin que ninguno de ellos sufra la pérdida de luz o espacio.

Ya fueron analizadas las características y ventajas del aprovechamiento del mobiliario como divisor en una sala, ahora se verá de qué manera se pueden utilizar biombos y puertas con el mismo fin.

Cómo separar ambientes utilizando biombos y puertas

Posiblemente el uso del biombo sea la solución más antigua de las existentes y ha sido empleada en casi todas las culturas y civilizaciones. En muchas ocasiones se emplea en la actualidad como un elemento decorativo, aunque continúa manteniendo su funcionalidad original.

Su empleo es aconsejable principalmente en aquellas decoraciones en las que gran número de zonas distintas se centran en una sola habitación (por ejemplo, un estudio).

Su gran ventaja radica en la facilidad de desplazamiento y en el poco espacio que el biombo ocupa cuando no se utiliza.

Actualmente se fabrica modelos con estructuras de metal o plástico y tela que se adaptan sin problemas a los ambientes con decoraciones modernas. Incluso existen modelos con paneles transparentes o traslúcidos que favorecen el paso de la luz y le dan un toque más sofisticado al lugar.

Cuando no se utiliza como elemento decorativo, la funcionalidad del biombo se reduce a simple pantalla de visibilidad.

Las puertas corredizas y plegables representan otra solución para separar ambientes en una misma sala. La funcionalidad de ambos sistemas es similar, ya que están basadas en un mismo principio, aunque la instalación de las primeras puede ser algo más complicada.

Las puertas corredizas se instalan algunas veces entre dos paredes separadas entre sí algunos centímetros y en otras se deslizan sobre una sola pared.

Para su instalación se requieren unas guías colocadas en el suelo y el techo que pueden ser sustituídas por un carril deslizante colocado en el techo.

Las ventajas que ofrece este tipo de puertas sobre las tradicionales montadas sobre goznes incluyen la de permitir cubrir un vano de mayores dimensiones para el que se necesitaría una puerta de dos hojas, y la de eliminar el espacio muerto creado por el giro de una de las hojas.

Una puerta plegable, por su parte, es una solución bastante clásica, pero que continúa siendo válida en la actualidad. Este tipo de puerta está destinado principalmente a habitaciones contiguas que, en un momento dado y por poco tiempo, deben separarse totalmente.

Ventajas de las puertas plegables como separadores de ambientes

Sus ventajas consisten en permitir una comunicación total entre los dos ambientes o hacerlos completamente independientes. Fabricadas en madera o material plástico, existe una amplia variedad de acabados que se adaptan prácticamente a todos los estilos de decoración.

En el caso de que la separación de las dos zonas no precise un aislamiento acústico extremo se puede reemplazar la puerta corrediza por una cortina de láminas rígidas verticales, idénticas a las empleadas en ventanas. Cualquiera de los dos sistemas puede ser la solución idónea para independizar un vestíbulo del salón y también para separar la cocina del comedor.




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