Cómo remover musgo en caminos de ladrillos o cemento

Los caminos pavimentados en espacios verdes constituyen un buen aporte práctico y decorativo, al permitir recorrer el área sin que el tránsito de las personas dañe la superficie cultivada, ayudar a mantener la limpieza del lugar y hacerle ganar más valor estético al lugar.

En la mayoría de los diseños, los ladrillos o adoquines de cemento que conforman la guía presentan espacios entre ellos que deben ser cubiertos con distintos materiales (arena, piedra caliza molida, etc.). Sin embargo, el paso del tiempo, la humedad y la poca o nula exposición al sol pueden favorecer el lavado de las juntas y la aparición y crecimiento de musgo.

Cómo remover musgo en caminos de ladrillos o cemento

Si bien hay personas a las que puede agradarles el aspecto de un adoquinado con manchas verdes, la presencia de esas plantas puede representar un peligro para las personas que lo transitan, ya que puede volverse una superficie muy resbaladiza cuando se moja.

Esa es la principal causa por la cual es mejor eliminar completamente el musgo del cemento o los ladrillos, usando para ello productos comerciales específicos, o bien recurrir a una solución casera a base de agua con cloro.

Cabe aclarar que este último método puede ser útil para superficies de ladrillo, hormigón o roca, desaconsejándose su aplicación directa sobre césped, plantas del jardín o huerta, o sobre techos, ya que la concentración puede dañar a los dos primeros y decolorar a los últimos.

Se recomienda, antes de utilizar la mezcla sobre cualquier espacio, hacer una prueba en un área pequeña para asegurarse de que no deja manchas.

Antes de comenzar, hay una serie de precauciones que deben tomarse para evitar inconvenientes:

  • Usar ropa vieja u otras prendas que puedan ensuciarse o mancharse.
  • Usar protección (gafas y guantes, principalmente) para evitar que las salpicaduras de cloro tomen contacto con los ojos y la piel.
  • Mantener a los niños y mascotas lejos de la zona hasta que se haya limpiado a fondo.
  • Tener cuidado de no verter la solución sobre las plantas cercanas, ya que las puede quemar, e incluso matar.
  • El cloro debe ser de uso doméstico regular, ya que el de uso industrial es demasiado fuerte para la tarea que va a realizarse.

Además del agua y el cloro (también conocido como lavandina, lejía, etc.), se necesitarán un cepillo con cerdas duras, una botella con pulverizador y una manguera de jardín.

Primeramente, se prepara la solución limpiadora mezclando el agua y el cloro en partes iguales en la botella. La cantidad exacta variará dependiendo del tamaño del envase.

Antes de aplicar el líquido, se recomienda fregar las áreas a tratar con el cepillo para quitar el musgo que se pueda y aflojar el resto.

A continuación, se pulveriza a fondo la solución sobre el área cubierta de musgo, tratando de que aquella caiga directamente en la zona y no a su alrededor, asegurándose de que quede bien empapada.

Entonces, se deja que la solución repose durante 6 a 7 horas o incluso durante toda la noche en caso de manchas rebeldes de musgo. El efecto del limpiador se hará notar al cabo de una hora, cuando la vegetación indeseada comience a ponerse amarillenta hasta morir.

Musgo en caminos de ladrillo o cemento: Limpieza final

Una vez cumplido el tiempo indicado, se puede proceder a eliminar el musgo muerto, volviendo a utilizar el cepillo para las áreas más difíciles y una manguera de lavado a presión o de jardín. Un cuchillo viejo también puede ser útil en áreas estrechas.

Finalmente, se enjuaga y lava toda la solución de cloro que pudiera quedar en la superficie. Debe tenerse presente que ese líquido limpiador puede tornarse muy resbaladizo cuando se moja, incluso peor que el musgo, de ahí la importancia de que no queden rastros del mismo en el ladrillo o cemento.




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