Baldosas hidráulicas: Usos y elaboración

Las baldosas hidráulicas o calcáreas, también conocidas como mosaicos hidráulicos, son materiales decorativos fabricados con cemento coloreado, aptos para ser utilizados en pisos interiores y exteriores, a los que aporta un toque atractivo y personal, gracias a su elaboración artesanal y a la variedad de motivos y colores que se pueden incluir.

Aunque aparentemente su producción y uso han decaído en los últimos años, debido a la aparición de una importante variedad de materiales alternativos, las baldosas hidráulicas siguen siendo fabricadas, ya sea para reemplazar aquellas piezas dañadas en antiguas construcciones, o para ofrecer un pavimento decorativo que no es fácil de hallar en el mundo moderno.

Baldosas hidráulicas: Usos y elaboración

mosaico hidraulico suelo

El atractivo visual que ofrecen los mosaicos hidráulicos hace que no sólo se las utilice para el revestimiento de pisos, sino que también se aprovechen para decorar superficies verticales en combinación con otros materiales.

El proceso de fabricación se caracteriza por el uso de moldes metálicos, conocidos como trepas, que sirven para la aplicación de los distintos colores que dan forma definitiva a las figuras que se desean reproducir en la superficie del mosaico, que luego son fijados a la base de cemento mediante el uso de prensa hidráulica.

La estructura de la baldosa calcárea, de unos 2 centímetros de espesor, está dividida en tres partes. La capa más fina es la superficie decorada de entre 3 y 4 milímetros de grosor y está compuesta de una mezcla de cemento blanco, arena de mármol y los pigmentos. Estos pigmentos sólidos se mezclan con agua dando lugar a una solución densa que se vierte en el molde separador de colores para formar el dibujo.

baldosa hidraulica

Foto: Natural Floor

La segunda capa, de igual grosor que la capa coloreada, está compuesta por una mezcla de cemento gris y arena; su función es absorber el exceso de agua de la capa exterior. La tercera y última capa, que es la parte gruesa de la baldosa, está compuesta por cemento con cierta proporción de arena y su porosidad facilita la adherencia al suelo durante su colocación.

Baldosas Hidráulicas: Elaboración en casa

La relativa sencillez de su elaboración permite que casi cualquier persona pueda fabricar cantidades limitadas de baldosas hidráulicas en casa, necesitando para ello cemento blanco, cemento gris (concreto), arena fina, colorante (óxido de metal o ferrite), una cuchara de albañil, un bastidor de madera, una cuchilla apta para cortar plásticos, pegamento, una regla de metal, dos láminas de plástico del mismo tamaño que el bastidor, y una baldosa común que servirá para prensar el material.

Una vez armado el bastidor con un espacio interior de 20 cm por 20 cm y con una altura suficiente para albergar el espesor de una baldosa, se puede armar los moldes, aprovechando materiales plásticos como el PVC. Éste se corta en tiras usando la cuchilla y la regla metálica, para luego armar un armazón con un perímetro igual al perímetro interior del bastidor de madera.

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Foto: Proyecto Anda

Luego, utilizando otras tiras plásticas, se arman los compartimentos internos correspondientes a cada color. Para facilitar la extracción del molde se pueden pegar dos segmentos de PVC que queden sobresaliendo de la estructura.

Una vez que el pegamento usado para unir todas las piezas del molde haya secado totalmente, se procede a colocar a éste último dentro del bastidor. Abajo de éstos, como base de la mezcla de cemento, se colocará una de las láminas de plástico, y debajo de todo se coloca un vidrio.

A continuación se procede a mezclar el cemento blanco con el colorante y con agua hasta obtener una consistencia cremosa no demasiado sólida, para luego rellenar los compartimentos del molde , tratando de desparramar la mezcla con una espátula, cuidando de crear una capa con un espesor máximo de 3 milímetros.

Una vez que se han rellenado los espacios con sus colores respectivos, se retira rápidamente el molde de plástico para luego espolvorear en seco una parte de cemento gris con tres de arena.  Después, con el mismo polvo se rellena hasta el tope del bastidor y se presiona levemente y se quita el excedente.

Posteriormente, se prepara una parte de cemento gris y tres partes de arena y se mezcla bien con agua, y a continuación se aplica sobre las primeras capas contenidas en el bastidor, retirando luego los sobrantes con la ayuda de una espátula o una llana.

Terminado ese procedimiento, se apoya un plástico delgado sobre el cemento fresco y encima de todo se coloca la baldosa común para generar la presión hacia abajo. Inmediatamente después se retira el bastidor utilizando los dedos pulgares para sostener la baldosa, y luego se retiran la baldosa y el plástico.

Los pasos finales incluyen el secado de la nueva baldosa hidráulica, dejándola reposar a la sombra por unas 24 horas.

Foto: Proyecto Anda

Foto: Proyecto Anda

Después de ese plazo, una vez que el cemento ha fraguado y secado correctamente, se debe sumergir la pieza en agua durante otras 24 horas, para después dejarlas secar durante 20 días.





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