Cómo reparar errores o imperfecciones a la hora de pintar sobre paredes interiores

Pintar el interior de la casa es una tarea que puede ser llevada adelante por sus propios moradores con excelentes resultados, siempre y cuando tengan algunos conocimientos básicos, cuenten con las herramientas adecuadas para el trabajo y puedan solucionar los errores o imperfecciones dejadas por un anterior trabajo de pintura.

Es probable que algunos de estos problemas requieran ser reparados antes de repintar los muros, mientras que otros (muy pocos) pueden ser subsanados con sólo volver a pintar sobre ellos. En el primer grupo se encuentran aquellos defectos que son el resultado de una mala calidad de los materiales utilizados, la preparación inadecuada del colorante o el uso de una técnica de aplicación incorrecta.

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Uno de los defectos más conocidos es el chorreado o escurrimiento de la pintura, que es la característica marca que deja el flujo vertical de la pintura cuando se usa el pincel o rodillo demasiado cargados, hay una excesiva dilución del producto, el trabajo se realiza en un ambiente muy húmedo o frío, o se ha colocado demasiado cerca la cabeza de rociado de la pistola de pintar.

Para solucionar este problema antes del repintado de la pared interior, será necesario lijar toda la superficie con el objeto de eliminar completamente los relieves dejados por los chorretones de pintura. Una vez terminado el lijado, se limpia la pared de restos de polvo y pigmentos antes de aplicar la nueva capa de colorante.

Para evitar caer en el mismo error, debe tenerse cuidado de no diluir la pintura en demasía ni sobrecargar el pincel o rodillo. Dos capas suaves pueden ser la tasa de propagación recomendada en lugar de una capa gruesa. Deben evitarse las condiciones demasiado frías o húmedas. Y si aún así la pintura chorrea a medida que se la aplica, se debe limpiar de inmediato o repasar el pincel de manera uniforme.

La formación de burbujas o ampollas puede ser otra de las imperfecciones que pueden encontrarse a la hora de repintar una pared interior. Aquella puede deberse a la aplicación de pintura a base de aceite sobre una superficie húmeda o mojada, a la penetración de humedad proveniente del exterior, o a la exposición de la pintura de látex a una alta tasa de humedad poco después de que el material se haya secado.

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Para solucionar este defecto, lo primero que debe hacerse es eliminar cualquier fuente de humedad, si es posible, y reparar el aislamiento de cimientos y paredes. Las ampollas o burbujas se quitan por raspado y lijado, luego se impriman las áreas desnudas, y se repinta con un látex de acrílico para interiores de calidad.

Pintura de paredes interiores. Agrietamientos y desprendimientos

La pintura de algunas paredes interiores también puede mostrar agrietamientos y desprendimientos. Estos pueden originarse en el uso de material de baja calidad con adhesión y flexibilidad inadecuadas, un sobre adelgazamiento o sobre expansión de la pintura, una superficie mal preparada, o un endurecimiento excesivo y fragilización a medida que el barniz envejece, en el caso de los productos alquídicos.

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Este inconveniente se resuelve quitando la pintura suelta y desmenuzable con un raspador para luego lijar alisando los bordes. También se deben rellenar las grietas en la pared. A continuación de aplica una imprimación de buena calidad, la que debe dejarse secar bien antes de comenzar a pintar, también utilizando productos de marca reconocida.

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