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Cómo decorar una habitación con fotomurales

Los fotomurales constituyen un interesante recurso a la hora de decorar una habitación, a la que le dan un toque personal gracias a la existencia de una variada oferta de motivos, tonos y diseños.

Para una sala de relajación, un dormitorio, un comedor o un baño, se puede elegir la reproducción a escala real de una escena de la naturaleza o o una obra de arte clásica. Sin embargo, éstos son sólo la punta del iceberg en cuanto a los tipos de papeles decorativos que pueden adquirirse en la actualidad.

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Muchas veces un fotomural de papel pintado viene en un formato de 8 paneles, con 4 paneles arriba y 4 abajo, y los tamaños pueden variar de 2,80 metros de alto por 3,60 metros de ancho hasta 2 metros de alto por 1,30 metros de ancho para aplicaciones más pequeñas. También puede venir en tiras verticales en lugar de paneles.

Algunos de estos papeles murales pueden no estar revestidos de vinilo, por lo que deben ser manejados con más cuidado que aquellos que sí están pintados con vinilo estándar. Por ejemplo, no debe permitirse que la pasta adhesiva empape en demasía la parte posterior del papel, o de lo contrario puede causar el material comience a desintegrarse.

Si se puede conseguir un fotomural de papel pintado en un diseño recubierto de vinilo, este será más fácil de colocar.

Otro punto a tener en cuenta al momento de elegir un fotomural es el mayor o menor brillo de su superficie, ya que este detalle puede afectar el nivel de naturalidad que en algunos casos se desea imprimir a la decoración de la pared. Las imágenes de un bosque, el fondo marino, el cielo, un jardín, se verán más auténticos y atractivos si lucen un acabado mate.

También debe considerarse que muchas veces la extensión de la imagen que se desea estampar en un muro puede ir sobre una superficie que incluya puertas o ventanas. En algunos casos, es preferible aplicar un fotomural sobre una pared carente de aberturas, no sólo porque es una tarea menos complicada, sino también porque el papel aplicado sobre, por ejemplo, una puerta, podría alterar el aspecto final.

En otros casos, por contrario, se puede optar por empapelar sólo la puerta. Por ejemplo, en la habitación de un niño o niña a la que le gusten los caballos, se puede colocar la imagen de la entrada de un establo con la cabeza de un caballo asomando. Existen otros diseños para puertas o ventanas que incluyen interesantes paisajes que ayudan a crear un efecto visual impresionante.

Colocación de los fotomurales en la pared

Por lo general, el método de colocación de los fotomurales es igual al resto del material utilizado para empapelar las paredes. Una vez que se ha limpiado bien toda la superficie a revestir, se preparan los paneles de papel pintado, colocándolos sobre una mesa u otra superficie firme con el reverso hacia arriba para aplicarles el pegamento según las indicaciones del fabricante.

Si se está utilizando un papel sin cobertura de vinilo, es recomendable poner el adhesivo en la pared, evitando que tome contacto con el lado derecho del mural, ya que se puede terminar dañando los colores y diseños.

En algunos casos, pueden adquirirse papeles para fotomurales autohadesivos, por lo que puede obviarse el paso de la aplicación del pegamento.

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El siguiente paso consiste en pegar el papel, comenzando por la parte superior y por una esquina, apoyándolo poco a poco y alisando con una brocha, una espátula plástica, un rodillo, un cepillo o un trapo, haciendo movimientos del centro hacia las esquinas para evitar la aparición de burbujas de aire que afecten el resultado final.

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