Conceptos generales para colocar un camino en un jardín

La mayoría de los jardines cuentan con un elemento indispensable que no sólo ayuda al tránsito de las personas por esos espacios verdes, sino que también se han convertido en una de sus características estéticas más importantes: el camino principal y los senderos secundarios, cuyos materiales y trazado tienen una notable influencia en el aspecto general  de un vergel.

En primer lugar, debe señalarse que los caminos en un jardín suelen estar cubiertos de piedras planas o lajas, ladrillos rústicos, arena, baldosas de cemento, etc., materiales que ofrecen sus ventajas y desventajas.

En el caso de materiales como el cemento, por ejemplo, la imagen dura e “industrial” del concreto puede romper la armonía de colores y formas naturales de un espacio verde, aunque puede ser útil para crear un límite visual que lo enmarque si se lo utiliza con un buen sentido artístico.

Las piedras planas son útiles para montar caminos no continuos, para ello son colocadas de forma más o menos regular, cubriendo los espacios intermedios con hierba, tierra, grava, arena o ripio.

El espesor promedio de cada piedra debería ser de 4 a 6 centímetros, y la superficie recomendada sería de 40 por 60 centímetros. Para que las personas puedan transitar cómodamente por esa superficie, se debe colocar las lajas perfectamente horizontales y asegurarse de que la distancia desde el centro de una baldosa al centro de la siguiente sea igual a la longitud del paso medio de una persona, que por lo general no excede los 65 centímetros.

Caminos y senderos en jardines: Medidas recomendadas

Para calcular la anchura que deberá tener un camino principal que atraviese el jardín hacia la casa, debe tenerse en cuenta que el mismo debería permitir el tránsito sin problemas de al menos dos personas a la par, por lo que su ancho ideal debería estar entre los 1,30 y 1.50 centímetros. Esta medida puede ser menor en el caso de los jardines pequeños, para los que se recomienda que la vía no exceda el metro de ancho.

Para los senderos secundarios que unen diversos puntos de los jardines medianos y grandes, por su parte, se aconseja que su anchura no supere los 60 centímetros y que describan curvas suaves para tener un aspecto más orgánico y mejor integrado estéticamente con el resto del espacio verde.

En todos los casos, es importante que los caminosy senderos en los jardines tengan una pendiente transversal y longitudinal que ayude a que el agua corra por ella, asegurándose de que el líquido termine en un canal o pozo de drenaje para prevenir la formación de charcos.

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