Algunos trucos para ahorrar energía eléctrica y gas en casa

El ahorro en el consumo de energía en los hogares se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los usuarios de casi todo el mundo. Afortunadamente, existe la posibilidad de de hacer un uso razonable de la electricidad y el gas con algunas medidas fáciles de implementar.

Una de las soluciones más simples es, irónicamente, una de las menos conocidas por la mayoría de las personas. Se trata del etiquetado energético que se incluye en los electrodomésticos y que contiene la información relacionada con su consumo y otros datos relativos a cada dispositivo.

etiquetado energético

Esta etiqueta suele venir adherida a las heladeras, lavarropas, secarropas, lavavajillas, equipos de aire acondicionado y otros aparatos de uso doméstico, además de las lámparas de luz. En algunos casos los datos de consumo energético también se incluyen en los manuales de usuario.

El etiquetado energético comenzó a aplicarse en Europa y su uso se extendió luego a otros continentes. Generalmente consiste en una etiqueta con letras y colores que identifica siete clases de eficiencia de consumo. En el extremo superior figura el color verde y la letra A, y hace referencia a los equipos mas eficientes. En la parte inferior de la etiqueta se encuentra el color rojo y la letra G, correspondientes a los electrodomésticos que consumen mas energía. El consumo de energía medio aparece en color amarillo.

Mediante esta clasificación, se pueden comparar electrodomésticos del mismo tipo. Así, si se elige una lavadora o refrigerador de clase A, se consumirá menos de la mitad que otra de clase E, lo que supondrá un ahorro muy grande a lo largo de la vida útil del electrodoméstico.

Este recurso no sólo resulta útil para quienes compran un aparato nuevo, sino que también sirve para los electrónicos que ya se encuentran en casa, ayudando a utilizarlos de manera más razonable y respetuosa del medio ambiente.

La forma en que se usan los electrodomésticos también influye notablemente en el nivel de aprovechamiento de energía. Este es el caso de los lavarropas, para los que se recomienda utilizar ciclos en frío, ya que la mayor parte de la electricidad que se consume se invierte en calentar el agua. Utilizar la dosis de detergente recomendada por el fabricante, limpiar periódicamente los filtros y limitar el uso del prelavado a las ropas muy sucias son otras acciones que contribuyen a consumir menos.

Otro electrodoméstico de alta demanda de energía eléctrica es la heladera. Para un consumo más eficiente, se recomienda ubicarla lejos de las fuentes de calor y con suficiente ventilación, no colocar alimentos calientes en su interior, no mantener la puerta abierta por mucho tiempo, descongelar cuando la capa de hielo supere los 5 milímetros, y descongelar los alimentos en el interior del propio refrigerador.

Consejos para economizar el consumo de gas

La cocina y el calefón o el termotanque son artefactos que suelen consumir gas. En el caso de la primera, se puede lograr un importante ahorro de energía al cocinar con olla a presión y con poca agua, tapar las cacerolas y sartenes, evitar el uso del horno para pequeñas cantidades de alimentos o para recalentar, y mantener las hormallas en buen estado.

olla1

Para el caso de los sistemas de calefacción de agua es recomendable regular la temperatura a 40ºC, que es considerada suficiente para el baño de las personas.

Recibí nuestros articulos gratis