Cómo reparar una puerta interior hueca

Las puertas interiores de madera se comercializan en diferentes tipos según el modo en que han sido fabricadas, algo que también influye en su durabilidad y resistencia.

De este modo, se pueden conseguir en el mercado puertas de madera maciza y puertas huecas, siendo las primeras las que poseen una composición interna más dura y resistente, razón por la cual también resultan la opción menos económica.

puerta rota

Las puertas huecas, también conocidas como semimacizas, son más baratas y suelen consistir en la unión de cartón de nido de abeja con chapas de MDF (material más conocido por algunos de sus nombres comerciales, como fibrofácil o trupán). Esta característica hace que sean más livianas que las puertas macizas, pero el mismo tiempo ofrecen un menor aislamiento a los ruidos y a las temperaturas, y una inferior resistencia y durabilidad.

Esto hace que las puertas huecas sean más propensas a dañarse y astillarse o sufrir hundimientos en su superficie con más facilidad como consecuencia de algún golpe.

Si los daños no son muy extensos ni profundos, la reparación de la puerta no es muy complicada. En primer lugar se recomienda lijar el o las áreas afectadas, con el fin de quitar las astillas y otros restos de pintura o madera.

El siguiente paso consiste en cubrir y rellenar las marcas en la puerta hueca con pasta reparadora de madera, que puede ser algún producto adquirido en un negocio del ramo, o una masilla casera obtenida de la mezcla de cola de carpintero con aserrín.

Una vez que se seque el relleno, se procede a alisar toda la superficie reparada con una lija de grano fino, teniendo cuidado de que aquella quede bien emparejada respecto del resto de la cara de la puerta hueca.

A continuación, se aplica una mano de tapaporos para madera usando pincel o espátula, tratando de hacer el trabajo en forma rápida, ya que por lo general su tiempo de secado es muy rápido.

Algunos fabricantes recomiendan, después de 15 minutos de su aplicación, frotar con un paño para eliminar el exceso de tapaporos. Una vez seco, se lija nuevamente, se limpia y se aplica una mano de sellador.

Reparación de una puerta hueca: Trabajos finales

Finalmente, se aplican dos manos de pintura o laca, para lograr un acabado uniformado y disimular lo más posible el daño en la puerta hueca.

En algunos casos, para asegurarse un resultado final más limpio y perfecto, resulta mejor lijar toda la cara de la puerta hueca reparada para pintar la totalidad de la superficie aplicando tres capas de pintura, algo que también ayudará a darle más resistencia a la puerta.

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En todo caso, antes de comenzar con el trabajo de reparar una puerta hueca muy dañada, es conveniente preguntarse si vale la pena realizar el arreglo o directamente proceder a su reemplazo por una nueva, teniendo en cuenta su precio más accesible.

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