Trucos para aislar una casa del ruido exterior

Tener que soportar el ruido del exterior en una vivienda puede ser una de las experiencias más frustrantes, a tal punto que muchas personas deciden mudarse, debido precisamente a las molestias que provoca la llegada de los sonidos del tránsito de vehículos, las máquinas industriales, las obras de construcción o reparación de calles, y hasta los juerguistas nocturnos.

Por suerte, existen algunas soluciones de aislamiento acústico fáciles de poner en práctica y que evitan que tanto los ruidos externos como internos perturben la paz y armonía que debería haber en todo hogar, siendo el tratamiento de ventanas y otros posibles punto de entrada del sonido a la casa y la isonorización de las paredes las medidas más comunes que se toman para lograr ese objetivo.

Trucos para aislar una casa del ruido exterior

Interior de una cortina aislante de ruidos.

Sin embargo, antes de detallar algunos de estos métodos, conviene entender de qué manera el ruido exterior puede ingresar a una casa.

Básicamente, el sonido es una onda de compresión y debe tener algún medio para viajar, y por lo general ese medio es el aire.

La fuente de sonido crea la onda, y luego ésta golpea las partículas de aire más cercanas para que choquen contra las que están al lado, las que a su vez chocan con las que están a su lado, y así sucesivamente, logrando de este modo que el sonido viaje por el aire.

Con cada pequeño “golpe” se pierde una pequeña cantidad de energía, y como el sonido se extiende en todas las direcciones desde la fuente, se vuelve más diluido y por lo tanto más débil. Esta es la razón por la que los sonidos se reducen cuanto más lejos se encuentran de la fuente. Sin embargo, el ruido puede rebotar en los objetos o reverberar, en lugar de ser absorbido hasta desaparecer.

Teniendo en cuenta esto, se puede decir que, para aislar una casa del ruido exterior, el secreto está en ir quitándole energía al ruido exterior hasta el punto en que no se ya no se lo pueda escuchar.

El sonido viaja de manera diferente a través de distintos materiales. Los materiales más gruesos y más densos, como las paredes, son más difíciles de atravesar ya que todas las partículas están mucho más juntas, por lo que no pueden rebotar tanto. Esto pone más partículas entre la fuente y los moradores de la casa, lo que lo hace parecer más alejado. Algunos materiales pueden absorber más energía que otros, lo que reduce la “energía” y los niveles de ruido en general.

Por lo general, uno de los principales puntos de acceso del ruido exterior en una vivienda son las ventanas, que suelen ser más delgadas que las paredes y estar conformadas por un material menos denso. Las puertas también pueden ser otra vía de ingreso de los sonidos externos.

Por este motivo se recomienda verificar si ingresa aire desde afuera hacia adentro por los bordes que rodean las puertas y ventanas, como así también a través de fisuras o agujeros en su superficie. Si el aire puede entrar, también lo hará el ruido, por lo que se deben reparar esas fallas o directamente reemplazar los componentes de la abertura que se encuentren deteriorados. El material de la puerta también es otro punto a considerar, porque mientras más sólida sea la misma, mejores serán sus cualidades de aislamiento.

Como se indicó previamente, las ventanas suelen ser las principales culpables del ingreso del ruido exterior en una casa, por lo que se deben tomar medidas para mejorar su aislamiento.

Una manera sencilla de ayudar a bloquear el sonido que se filtra por las ventanas es la colocación de cortinas de amortiguación, que debido a la densidad y peso del material con el que están hechas filtran los sonidos con bastante facilidad. Esta solución ofrece la ventaja de no requerir trabajos de obra importantes, más allá de reemplazar la cortina original por el nuevo material anti-ruidos.

Cómo bloquear el ruido exterior que llega a través de las paredes

Otro medio por el que el ruido exterior puede entrar en una casa son paredes muy delgadas y realizadas con un material poco denso, o que no han recibido un tratamiento aislante durante el proceso de construcción.

Si esa es la causa del problema de insonorización de la vivienda, se deberá “engrosar” los muros con algún material que absorba o amortigüe los ruidos, lo que puede hacerse debe espesar la pared con material amortiguador de sonido o absorbente. Esto se puede hacer rellenando el vacío de la cavidad de la pared o aplicando el aislante directamente sobre la superficie de la pared (normalmente en las interiores).

Placas de yeso acústico

En la actualidad hay materiales muy delgados llamados barreras de carga masiva, generalmente hechas de vinilo, que se pueden fijar a la superficie de una pared interior para amortiguar el sonido. También hay láminas de placas de yeso acústico que se pueden fijar sobre un muro existente para crear más barreras de sonido. Lo ideal sería que una barrera con carga masiva se intercalara entre 2 hojas de placas de yeso acústico para crear un bloqueo de ruido exterior más efectivo aún.





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