Goteras en techos de chapas: Causas y soluciones

Las chapas o placas metálicas actuales pueden resultar una opción económica a la hora de techar una casa o un edificio comercial, además de ofrecer una buena resistencia a las inclemencias del tiempo y una mejor eficiencia en la aislación térmica y acústica.

Sin embargo, a pesar de estos beneficios, y como cualquier otro material de la construcción, los techos de chapas no se encuentran libres de sufrir goteras, lo que puede derivar en daños en cielorrasos, estructuras y muebles de madera, y la aparición de hongos y moho.

En muchas edificaciones antiguas las filtraciones en las planchas de metal puede deberse al paso de los años con una exposición permanente a las lluvias y a una deficiente protección de la superficie, factores que ayudan a que el óxido y la corrosión provoquen perforaciones o fisuras.

Pero la humedad no es el único factor que puede generar goteras en un techo de chapas. El calor y el frío también pueden tener efectos similares, debido a que las variaciones térmicas generan expansión y contracción de las placas, forzando las áreas donde se encuentran los tornillos y otros elementos de sujeción, agrandando las perforaciones y dejando espacio para que el agua se filtre.

En todos esos casos, se puede recurrir al reemplazo de la chapa dañada (si la misma es irrecuperable) o directamente a la colocación de un recubrimiento para que el techo esté mejor protegido de los elementos y al mismo tiempo se evite la propagación del óxido .

Para este aislamiento exterior se puede recurrir a las ya conocidas membranas asfálticas, de caucho o de aluminio, las líquidas o en pasta (a base de poliuretano), de las que existe en el mercado una gran variedad de marcas y precios, y cada una con sus ventajas y desventajas que se analizarán con mayor detalle en otro artículo.

También se puede hacer uso de otras soluciones más sofisticadas, como es el caso de láminas de EPDM o caucho de etileno propileno dieno), un material compuesto que se destaca por una mejor resistencia a los efectos del agua y de otros factores atmosféricos, además de poseer más elasticidad que la mayoría de los materiales antes mencionados, lo que le otorga una durabilidad máxima de 30 años aproximadamente.

En todo caso, sea cual sea el material aislante que decida usarse, es recomendable aplicarlo siguiendo al pie de la letra las indicaciones del fabricante (o mejor dejarlo en manos de especialistas), asegurándose de que queden cubiertas todas las uniones o juntas entre chapas y con los muros para evitar futuras filtraciones.

Goteras en techos de chapa nuevos

En caso de que el techo de chapa con goteras sea nuevo, es posible que las mismas se deban que no se tuvo cuidado en dejar la pendiente necesaria para que el agua corra adecuadamente.

Membrana de PVC

Otras causas de filtraciones en techos recién instalados pueden ser una incorrecta fijación de las chapas (con su consecuente desplazamiento por el viento), o la incorrecta cobertura de las juntas con tragaluces o las paredes laterales y de fondo.

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