Cómo instalar un piso de madera maciza

Además de ser atemporal y no demandar grandes tareas de mantenimiento, un piso de madera maciza también puede aportar un importante toque de elegancia y personalidad al ambiente en el que se encuentra, ofreciéndose en distintos tipos de colores y tonos que permiten su adaptación a prácticamente todo tipo de ambiente y estilo.

La colocación de este tipo de material es un trabajo bastante factible de ser realizado por alguien que tenga conocimientos y prácticas básicas de reparación y construcción, aunque es evidente que no todos disponen del mismo tiempo o la inclinación a efectuar tareas de esa naturaleza.

Cómo instalar un piso de madera maciza

En primer lugar, para saber la cantidad de piezas de madera maciza que se necesitará para revestir el suelo de determinado sitio, corresponde tomar las medidas de la superficie a cubrir. Para ello se pueden seguir las recomendaciones incluidas en el post “Cómo calcular la superficie del piso para colocar baldosas”.

Una vez comprada el número de tablas necesarias para el trabajo, se las debe dejar en el lugar en la sala donde se van a instalar, a fin de que se aclimaten a las condiciones ambientales que imperan en el lugar. Algunos tipos de maderas incluso deben dejarse en su embalaje mientras se aclimatan , y otros necesitan que se les retire el mismo de inmediato, así que se debe consultar al vendedor o a las instrucciones del producto para obtener más detalles. El proveedor también deberá informar cuánto tiempo se necesita dejarlos, ya que algunos pisos de madera maciza sólo requieren 24 horas, mientras que otros pueden necesitar más tiempo.

Para colocar un suelo de este material, es mejor hacerlo mediante un método fijo en lugar del flotante. Esto se debe a que un piso de madera maciza tiene una mayor tendencia al desplazamiento y necesita ser fijado al contrapiso para evitar problemas en el futuro. Las tablas se pueden fijar al hormigón, a las vigas del piso o sobre un piso de madera existente.

Si se va a fijar la madera directamente sobre hormigón, debe asegurarse de que esa superficie sea sólida y esté nivelada. Si no es así, se puede atornillar a la misma un tablero de aglomerado o contrachapado, sobre el cual se clavará o pegará el nuevo piso.

Antes de comenzar a trabajar, conviene retirar los zócalos o rodapiés para lograr un acabado más bonito.

Los pisos de madera maciza vienen por lo general machimbrados, es decir, con bordes de lengüeta y ranura y pueden ser pegados o fijados con clavos o tornillos.

Sea cual sea la técnica de fijación, hay que tener presente que se deberá dejar una junta de dilatación alrededor de las paredes de alrededor de 15 milímetros para permitir el desplazamiento, por lo que se recomienda utilizar separadores plásticos, los que se colocarán  a lo largo de la pared más larga y más recta.

Piso de madera maciza: Colocación de las tablas

Después de limpiar bien el contrapiso y colocar los separadores, se procede a fijar la primera fila de placas de madera maciza comenzando desde una esquina. Si las tablas son machimbradas, hay que asegurarse de que la ranura se enfrenta a la pared.

A medida que progrese la colocación del piso, debe tratarse de que cada nueva fila sea unos 15 centímetros más corta que la anterior, a fin de obtener un diseño escalonado. Esto garantiza que se estén colocando correctamente las uniones de las tablas y que el piso tenga una mejor resistencia y estabilidad.

Dependiendo del tamaño de la  habitación, es posible que todo el trabajo de instalación del piso de madera maciza demande alrededor de dos a tres días. El resultado final, sin embargo, hace que el esfuerzo y el tiempo dedicados a esta tarea valgan la pena.




Le gustó este artículo? Reciba los articulos en su correo electrónico!

Otros temas de Albañiles .org que pueden interesarte

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*