Cómo rejuvenecer una puerta de madera deslucida por la intemperie

El paso de los años y la acción de los elementos suelen pasar factura a las puertas de madera que dan al exterior de la casa, y si no se hace un mantenimiento adecuado el material termina presentando una superficie áspera y seca por los efectos del agua y el sol, lo que lleva a muchos propietarios a deshacerse de esa clase de aberturas y sustituirlas por otras de metal o fibra de vidrio, que se caracterizan por ser de producción masiva y de bajo mantenimiento.

Sin embargo, algunas puertas de madera poseen una estructura tan robusta y elegante que es una verdadera pena que terminen en un basurero, por lo que merecen ser sometidas a un trabajo de recuperación que, si bien demanda un poco más de trabajo, puede ofrecer un resultado final altamente satisfactorio.

Cómo rejuvenecer una puerta de madera deslucida por la intemperie

Una vieja puerta de madera seguramente mostrará una superficie con cicatrices y descascaramientos, por lo que antes de aplicar capas de barniz u otro material de acabado es importante quitar todas esas marcas e imperfecciones, recurriendo al uso de papel de lija, raspadores o espátulas y masilla para madera.

Para trabajar con más comodidad, es conveniente retirar la puerta de su lugar y apoyarla en un caballete acolchado y retirar todos los accesorios metálicos, como picaportes y cerraduras.

A continuación, se pasa sobre la superficie de madera una lijadora orbital con papel de grano 80 para eliminar rápidamente lo que queda del barniz antiguo y las escamas de madera cocidas al sol. Posteriormente se lija con papel de grano 100 y luego con grano 120.

No conviene refinar aún más el lijado, ya que se podría comenzar a cerrar los poros de la madera, lo que dificultará que el barniz o la pintura se adhieran eficazmente.

Para poder quitar restos de barniz de las esquinas y perfiles estrechos de la puerta de madera, sitios que por lo general son inaccesibles para las lijadoras orbitales, se recomienda el uso de raspadores pequeños y afilados.

Estas herramientas deben pasarse siguiendo el grano o beta de la madera, usando las dos manos y aplicando una suave presión hacia abajo para reducir el peligro de causar cortes en la superficie.

Para completar el trabajo en las esquinas, se dobla media hoja de papel de lija de grano 100 y se la pasa presionándola con las yemas de los dedos en una sección del perfil, frotando hacia atrás y adelante con movimientos largos sobre la longitud de la moldura.

En las esquinas interiores de la puerta, donde los dedos no pueden acceder, se puede utilizar una esponja de lijado.

Luego del trabajo de lijado, se realiza un cepillado y se pasa la aspiradora o un paño ligeramente húmedo para eliminar todo el polvo que pudiera haberse desprendido y quedado sobre la superficie de la puerta de madera.

Aprovechando que ésta aún se encuentra sobre los caballetes, se procede a sellar los bordes inferiores y superiores con una capa de barniz y se deja secar por el tiempo indicado por el fabricante. A continuación, se vuelve a colocar la puerta en sus bisagras antes de aplicar la primera capa de acabado sobre el resto.

Para darle a esta pieza de madera una mayor resistencia a los efectos del tiempo y al clima, antes del barniz se puede aplicar algún aceite que ayude a la conservación de la madera, y una vez que el mismo haya secado proceder a cubrir la madera con barniz o pintura, siguiendo siempre la dirección del grano.

Se aconseja aplicar por lo menos dos capas de acabado, y tres sería el número ideal.

Para la labor de barnizado de la puerta con un pincel de cerdas nuevo se recomienda dejar el mismo por un minuto o dos en diluyente de pintura y luego retirar y quitar el exceso. Se vierte un poco de barniz en un balde limpio y se sumergen las cerdas de modo que alrededor de un tercio las mismas queden en el líquido.

Cómo barnizar una puerta antigua de madera

Para barnizar o pintar, es mejor comenzar por los paneles de la puerta de madera para luego pasar a las molduras circundantes, cubriendo primero las guías horizontales y luego los montantes verticales.

Una vez que la primera capa haya secado completamente, se debe lijar suavemente toda la puerta con papel de grano 220, después de lo cual se limpia la superficie con un trapo para poder aplicar la segunda mano y dejarla secar durante la noche. Antes de aplicar la capa final, se pasa una lija de grano 280.

Cuando la puerta de madera esté completamente seca, se podrán volver a colocar los herrajes que se le habían retirado en un principio.




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