Cómo colocar un piso de ladrillos sobre una losa de cemento

En un post anterior se mostró de qué modo se puede hacer un piso de ladrillos sobre superficies no preparadas, sobre todo aquellas ubicadas en espacios exteriores. Ahora se enseñará una técnica de instalación adaptada a una base de cemento u hormigón, que como podrá verse es algo más sencilla que la vista previamente.

Una ventaja inicial que ofrece trabajar sobre una superficie de cemento es que la misma por lo general ya se encuentra demarcada y nivelada, lo que representa un ahorro importante de tiempo. Asimismo, el contar con una base sólida evita la necesidad de usar una combinación de arena gruesa y arena fina para ayudar a la fijación de los adoquines.

El primer paso para colocar un piso de ladrillos sobre una losa de cemento consiste en medir la superficie a cubrir, ya que de ese cálculo surgirá la cantidad de metros cuadrados de material que se necesitarán para el trabajo. Para esta operación se pueden aplicar las técnicas de cálculo de la superficie para colocar baldosas  publicadas en otro post.

Una vez que se tiene determinada la real dimensión del piso, se recomienda no comprar sólo la cantidad justa de ladrillos para cubrirla, sino adquirir entre un 5 y un 10 por ciento más, para poder reemplazar aquellos bloques que puedan sufrir daños durante la instalación.

A continuación se debe limpiar toda la losa de cemento, barriendo toda la superficie para quitar cualquier resto de suciedad o polvo.

El siguiente paso consiste en instalar un borde de ladrillos que enmarque la base de hormigón, fijándolos con algún adhesivo adecuado para dichos materiales. Este marco exterior es importante, ya que brindará un nivel de estabilidad al resto del piso, que sólo usará arena común de albañilería en su instalación.

Precisamente con dicho árido se deberá llenar el espacio dentro del borde de ladrillos, buscando cubrir todo el cemento con una capa del material y asegurándose de que ésta sea lo bastante gruesa como para que los bloques encajen sin quedar sepultados o muy hundidos. Por ello es importante que la arena esté bien alisada y nivelada antes de la colocación de los ladrillos.

Los adoquines deben colocarse uno por uno, empujándolos en la arena contra el ladrillo de la hilera anterior y luego contra el bloque más cercano a éste antes de colocarlo en su lugar, para evitar que la arena empuje hacia arriba en las juntas.

Piso de ladrillos y la facilidad de probar distintos patrones

En esta fase final del trabajo se puede crear un patrón personalizado, ya que al estar trabajando sólo con arena se puede remover los ladrillos y colocarlos nuevamente, creando otro dibujo o forma.

Una vez que se ha terminado de colocar el piso de ladrillos sobre la losa de cemento, conviene asegurarse de que todas las piezas se encuentran a la misma altura, usando para ello un nivel. También se debe rellenar los huecos con un poco más de arena para que todo quede bien ajustado en su lugar.