Cómo Hacer un Piso de Cemento Alisado que No se Rompe

Hacer un piso de cemento alisado que no se rompe y no se desprenda del contrapiso es posible, y en este artículo te vas a enterar cómo lograrlo.

Es una forma sencilla de realizarlo, más económica y efectiva que muchas otras, pero ante todo hay que saber qué hay bajo el piso…

Si se trata de una casa de planta baja, se encuentra suelo de tierra compactada, contrapiso de hormigón, carpeta de cemento y el piso de terminación.

En el caso de los exteriores, la carpeta que es de cemento alisado se convierte en el piso definitivo, la que con el paso de los años tiende a deteriorarse. En la mayoría de los casos esta carpeta se agrieta, desprende y afloja lo que no queda para nada estético lógicamente.

Esto sucede por infinidad de razones que implican un trabajo mal hecho por la persona encargada.

Cómo hacer un piso de cemento alisado

La clave para que el piso de cemento alisado sea próspero es justamente no hacer una carpeta de cemento sino un bloque completo de hormigón que haga de relleno, base y soporte del piso que se vaya a colocar.

Esto hace que no se requiera reparación alguna en el futuro, ya que no se realiza mediante varias capas de cemento que pueden no adherirse entre sí y por ende con el tiempo se fisuran.

Cómo hacer un piso de cemento alisado que no se rompe

Primera parte

El primer paso consiste en hacer un contrapiso con una base de hormigón gruesa que se mantenga firme y estable al tránsito.

Para ello se compacta el suelo con herramientas (pisón de mano o vibropisón mecánico) para conseguir una base mucho más firme y asegura no tener problemas en la superficie terminada del trabajo.

Es necesario utilizar niveladores que ayuden a detectar desniveles y así se pueda emparejar la superficie adecuadamente.

Las juntas de dilación también son esenciales, estas permiten el movimiento del hormigón (que sufre contracción y dilatación) y evita futuras grietas.

Seguidamente se procede al colado del hormigón que se base en la colocación de una capa de hormigón de piedra de 10 a 12 cm de espesor que se va cortando y nivelando con la ayuda de una regla de acero y movimientos de vaivén.

Las guías metálicas se deben retirar antes de que la mezcla se seque y rellenar los huecos, de este modo todo el bloque fragua al mismo tiempo.

Segunda parte

En esta instancia se debe dejar que el concreto se seque para que adquiera cierta resistencia pero no dejarlo secar por completo.

Como el piso no se ha secado completamente hace falta usar una tabla gruesa a modo de soporte para apoyo y no marcar el piso durante el fratacheo de la superficie hasta conseguir que quede completamente liso.

Como el cemento no ha fraguado del todo, es posible aplastar la piedra del hormigón para que penetre y alisar la superficie de arena y cemento, lo que consigue un contrapiso y carpeta en una sola capa.

Esta forma de trabajo asegura que no se produzcan roturas ni desprendimientos en un futuro, una manera económica en dos sentidos, primero que sirve de piso de exteriores o provisorio en una casa, y a su vez no deberá repararse en un futuro ya que no se romperá.

Piso de cemento alisado de color

Existe la posibilidad de colorear el piso de cemento alisado con un aditivo llamado ferrite, se trata de un pigmento inorgánico elaborado con óxido de hierro.

Cuando se agrega el ferrite a la última capa superficial del piso, se logra un coloreado que lo cambia de forma drástica.

Se ha de extender el hormigón hasta un poco antes de llegar a las reglas de los laterales, unos 0.5 a 1 cm por debajo, y verter la última capa de cemento coloreado cuando el contrapiso tenga un poco de firmeza.

Seguidamente se alisa la mezcla hasta conseguir la apariencia deseada, sin dejar pasar mucho tiempo para que las capas se adhieran de forma correcta.

Fuente: Arquitectura Simple

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