Hormigoneras con motor eléctrico: Características y ventajas

Las hormigoneras con motor eléctrico son actualmente una herramienta útil para realizar trabajos de construcción que demanden poco volumen de material. Ayudan, asimismo, a reducir considerablemente los tiempos de labor.

Conocidas también como mezcladoras, estas máquinas combinan de forma homogénea el cemento con los áridos y el agua para formar el mortero.

Por lo general, las hormigoneras con motor eléctrico contienen un tambor o cubeta giratoria en la que se realiza la mezcla. Son portátiles, ya que tienen ruedas y una pértiga que permiten moverlas de un lado a otro.

La rotación de las mezcladoras se alimenta directamente de la red eléctrica y el material se vuelca accionando una palanca o volante.

El sistema de carga de una hormigonera con motor eléctrico puede incluir una tolva en la que se vierten el cemento y los áridos. Otros modelos se cargan de forma manual.

Como se señaló previamente, estas máquinas son ideales para trabajos “pequeños”. Las reparaciones residenciales, renovaciones o proyectos a escala de aficionados que no demanden muchos metros cúbicos de material usan a menudo este tipo de mezcladoras.

Por lo general, la capacidad de carga de las hormigoneras con motor eléctrico no supera los 180 litros. Sin embargo, el volumen real de salida puede ser menor, debido a que las mezcladoras suelen operar inclinadas y no pueden mantener toda su capacidad.

Hormigoneras con motor eléctrico: Principales ventajas

La principal ventaja de contar con una hormigonera con motor eléctrico es el ahorro de tiempo y trabajo en la elaboración de la mezcla.

Asimismo, el usuario decide cuándo, dónde y por cuánto tiempo quiere trabajar el cemento. Así se deja de estar condicionado a la llegada o no del camión con el material si se contrata a un proveedor local de hormigón.

Otros puntos a favor de las hormigoneras con motor eléctrico incluyen la posibilidad de producir sólo la cantidad necesaria de mezcla. Además, gracias a su portabilidad, pueden maniobrar a través de lugares estrechos en los que un camión no cabría.

De este modo, el mortero hecho en el mismo sitio de construcción no tiene tiempo perdido en el transporte. Esto da a los trabajadores más minutos para utilizar el cemento antes de que se endurezca.

Una hormigonera de motor eléctrico, cuando está hecha con materiales de buena calidad, no demanda mucho tiempo y esfuerzo en su limpieza. Por lo general, un enjuague profundo del tambor después del trabajo basta para aflojar y retirar los residuos de mezcla.

Las hormigoneras con motor eléctrico para trabajos no profesionales se caracterizan por ser de color naranja, rojo o amarillo.

Como siempre ocurre con herramientas y máquinas eléctricas que se usan en la construcción, se recomienda seguir las medidas de protección y seguridad para evitar posibles accidentes.

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