Horno de barro: Construir uno en casa

El horno de barro es un aliado excelente para quienes aman cocinar, le da un sabor particular a todo lo que se hornee en él y lo mejor es que no resulta algo tan difícil de construir.

Otra ventaja que poseen es que sirven para economizar energía ya que, si bien son para cocciones largas, la misma no es con gas sino con leña.

En este artículo vas a aprender a realizar un horno de barro como si fueras profesional, pero gastando menos de la mitad.

Cómo construir un horno de barro

Ante todo hay que definir el lugar. No se necesita de un patio grande, este horno se puede poner en la terraza e incluso un balcón si es amplio.

Además hay que considerar el espacio para almacenar la leña que se utiliza con el horno, esto es necesario para poder calcular los metros cuadrados que se van a requerir.

Materiales necesarios

El horno de barro alcanza temperaturas bastante altas, por lo que para una medida estándar de 1.20 m de alto se requiere:

  • 170 Ladrillos refractarios
  • Cemento común
  • Arena refractaria
  • 4 kg de Sal Gruesa
  • Vidrio partido
  • Chimenea
  • Puerta de hierro
  • Pala
  • Balde
  • Martillo
Horno de barro

Antes de comenzar hay que verificar que la base donde se va a trabajar el horno sea lisa, plana y firme. Esta puede ser de ladrillo, hormigón o hierro, la última opción le da mayor facilidad de traslado.

Para el horno de las medidas antes especificadas se necesita una base de un mínimo de 1,50 m de ancho por 1,70 de fondo.

El siguiente paso es dibujar la circunferencia del horno, y para ello basta con tomar un hilo de mínimo 1.20 m y colocar una punta en el centro de la superficie.

Se ata el lápiz en el otro extremo y al tensar el hilo es posible dibujar un círculo perfecto.

La construcción se comienza por la puerta con la finalidad de que quede dentro del círculo, cerca del borde del frente del horno.

Se han de pegar los ladrillos que contienen la puerta de hierro con la mezcla de arena refractaria, cemento y agua. Los ladrillos se calan alrededor de la puerta hasta terminar la estructura.

Para la construcción del horno se emplean ladrillos cortados por la mitad y se colocan siguiendo el dibujo trazado.

Una vez que se completa la primera vuelta de ladrillos se rellena la base con vidrio molido y sal para aislar esta zona. Sobre esto se colocan los ladrillos refractarios sueltos nivelados, y se los cubre con adhesivo para sellar.

Seguidamente se colocan las mitades de ladrillos en todo el borde, de modo que armen una estructura curva. Pueden ser de ayuda los pedazos rotos para colocar entre los ladrillos con el fin de generar la cúpula típica de estos hornos.

Una vez que se levantó las 3/ 4 partes del horno, se empalma la chimenea, la que debe seguir la curvatura del ladrillo, se adhiere con una generosa cantidad e adhesivo y se prensa con dos mitades de ladrillo.

Revestimiento del horno de barro

Es un paso crucial ya que es el que provee de aislación con el exterior. Para ello se necesita:

  • Bosta de caballo
  • Tierra negra
  • Alfalfa
  • Tierra roja
  • 1/2 kg de arena
  • Viruta de madera
  • 1/2 kg de sal gruesa

Se mezclan todos los componentes y se colocan sobre el horno, y durante el proceso hay que adicionar una buena cantidad de paja o alfalfa. Esto hace que al secarse no se generen grietas muy grandes.

Una vez terminado el revestimiento hay que dejar fraguar el horno por unos 4 a 5 días dependiendo del clima, y estará listo para hornear.

Fuente: Familia Bercomat

Foto: Pixabay

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