Cómo hacer una pátina vintage en tus muebles de madera

El estilo vintage es uno de los más sutiles y encantadores de los que visten una casa. Sin ser necesario tener toda la casa volcada a este tipo de decoración -lo cual suele resultar un poco recargado para la sensibilidad metropolitana actual- sí podemos crear un pequeño oasis, un viaje de ensueño a épocas doradas de tecitos a las cinco de la tarde, en algún rincón de nuestra casa u oficina.

¿Qué elementos necesitaremos para realizar nosotros mismos una pátina que simule muebles antiguos? Pues para empezar, pintura blanca, que será la que cubra la pintura de color, color que cada cual elegirá según los colores que tenga en su espacio a decorar. Además, precisaremos cera de velas, lijas y pinceles. Por lo demás, existen pinturas especiales para el estilo vintage que fijan la pintura de base. En este caso, lo comentamos como opción, aunque no su uso no es excluyente.

patina vintage

Lijar el mueble de madera

Para este paso debemos usar una lija suave, siguiendo siempre las vetas propias de la madera. En caso de que el mueble no sea de madera real, debes cuidar lijar siempre para el mismo lado. El objetivo del lijado para luego realizar la pátina vintage, no es tanto alcanzar la perfección en lisura, sino más bien emparejar un poco, homogeneizar la superficie.

Si vamos a usar pinturas especiales para lograr el efecto vintage en los muebles, el momento de aplicarla es como base luego del lijado. Recuerda quitar el polvillo del lijado antes de comenzar a usar pinturas.

Aplicar la pintura base para la pátina vintage

Ahora sí, colorearemos nuestro mueble con el color elegido: borra vino, azul, rojo, marrón, amarillo, son algunas de las propuestas propias del estilo, aunque no se dejen amedrentar si lo que quieren es usar turquesas o fucsias. La pintura base se pasa dos veces, dejándola secar entre vez y vez.

Cera y pintura blanca para la terminación en la pátina vintage

Tomamos una vela y la frotamos sobre la pintura de base, cuidando de hacerlo en los sectores en que queremos que se luzca el color de base. Luego de aplicada, removeremos el exceso de cera con un cepillo.

El truco de la aplicación de la cera es observar cierta lógica con respecto a las zonas envejecidas. Por ejemplo: el paso del tiempo se notará más en áreas como patas, agarraderas, puntas, etc.

Para finalizar, simplemente pasamos la pintura blanca sobre la cera. En lo posible, quedaría mejor si son dos manos de pintura. El mueble quedará blanco completamente. Es ahí cuando comienza la tarea de rasquetear delicadamente la cera que quedó cubierta de blanco.

Posdata: si en lugar de blanco prefieres usar color: ¡bienvenido!

 

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