Hojas de secarropas: Qué son y para qué se utilizan

Las hojas para secarropas son piezas hechas en papel que se utilizan principalmente para deshacerse de la estática de las prendas de vestir que han sido sometidas al proceso mecánico de absorción de la humedad, evitando de este modo que las pelusas y el pelo se adhieran a las superficies de aquellas.

Asimismo, estos accesorios de limpieza resultan útiles para suavizar las telas y dar una sensación de frescura más duradera, gracias a que se encuentran impregnados de productos suavizantes y aromatizantes que se liberan durante el funcionamiento de la máquina.

Por lo general, se necesita colocar en el secarropas una sola hoja junto a las prendas húmedas para luego proceder al encendido. En casos de cargas más grandes se suele recomendar el uso de dos hojas para segurar un resultado satisfactorio.

Una vez que el ciclo de secado ha finalizado, se retira la o las láminas y se las desecha, aunque también se la puede utilizar para otras aplicaciones de limpieza, como se verá a continuación.

Por ejemplo, una hoja para secarropas usada puede resultar muy útil para eliminar el polvo de muebles, electrodomésticos, persianas, etc. Esto se debe a que una hoja que ya ha pasado por proceso de secado es más suave y al mismo tiempo tiene menos carga de suavizante, lo que facilitará la adhesión de las partículas de suciedad.

Asimismo, al eliminar la estática, evitará que el polvo vuelva a fijarse en las superficies tratadas por un tiempo más prolongado en comparación con otros métodos de limpieza.

Las manchas que dejan el jabón y la humedad en los azulejos y grifería en los baños también pueden ser quitadas con facilidad utilizando hojas de secarropas recicladas y ligeramente humedecidas.

Dado que estas láminas de papel absorben la humedad y contienen aromatizantes, se pueden emplear para eliminar malos olores en el calzado o darle más frescura a las ropas de cama, como sábanas, fundas para almohadas o cubrecamas. 

Hojas de secarropa para aromatizar calzados y sábanas

En el primer caso, se sugiere colocar las hojas secas en el interior de los zapatos, zapatillas y botas antes de guardarlos en el placard o en las cajas de almacenamiento debajo de la cama. Lo mismo puede hacerse con los bolsos, mochilas y valijas cuando se encuentran en desuso.

Por último, y en cuanto a la ropa de cama, al momento de doblar las sábanas, fundas y cobertores se puede colocar una hoja de secarropas sin uso entre los pliegues, de modo que las piezas de tela queden ligeramente perfumadas cuando se las guarde o utilice.

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