Rodillos bordeadores de pintura: Cómo elegir el mejor

Los rodillos bordeadores de pintura son de gran ayuda para los profesionales y aficionados que buscan la perfección al pintar espacios interiores. Con ellos es posible pintar líneas precisas y limpias a lo largo de márgenes de puertas, techos y zócalos en menos tiempo y sin utilizar enmascaramientos.

En primer lugar, conviene aclarar que existen distintos tipos de bordeadores, siendo las más comunes las almohadillas rectangulares planas. Sin embargo, éstas demandan un trabajo más lento y cuidadoso.

Los rodillos bordeadores de pintura, por su parte, ofrecen la ventaja de la velocidad, permitiendo realizar líneas de pintura casi perfectas. Asimismo, tienen a su favor que pueden cubrir de manera uniforme tanto superficies planas como texturizadas.

Otro punto a favor de los rodillos es que se pueden desplazar con una menor fricción que los bordeadores de almohadilla. Esta característica, sin embargo, puede ser una desventaja si el usuario no tiene cuidado en la velocidad que le aplica a la herramienta.

Ahora bien, no cualquier rodillo puede servir para trazar bordes de pintura. Generalmente, los mejores modelos tienen un protector lateral y un pequeño pincel que hacen que el cilindro se deslice manteniendo la línea y evitando los desbordes.

El pincel se encarga de recoger la pintura que va dejando el rodillo y la distribuye con precisión sobre el borde mismo. De este modo, se logra una línea de corte nítida y precisa. En los modelos más sofisticados de rodillos bordeadores de pintura, el pincel puede ajustarse para adaptarse a las paredes texturizadas.

Rodillos bordeadores de pintura: La ventaja del protector lateral

Otra pieza que ayuda a evitar los desbordes de pintura sobre la línea es el protector lateral de plástico o metal. El mismo se ubica al costado del rodillo y del pincel pequeño y evita que la pintura se acumule o desborde.

Este accesorio resulta muy útil para pintar el borde de techos, molduras o zócalos sin necesidad de enmascarar. Esto representa menos gastos en cintas de pintor y menos tiempo de trabajo.

Obviamente, una herramienta de esas característica suele tener un precio más elevado, pero puede significar una muy buena inversión. Un mejor control del rodillo y una buena administración de la carga de pintura pueden traducirse en un importante ahorro en material y esfuerzo.

Sobre este último punto, se estima que un rodillo bordeador de pintura de calidad permite pintar diez veces más rápido que con un pincel convencional. Asimismo, la demanda de mano de obra se reduciría en 50 por ciento, aproximadamente.

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